Lo primero que hizo el dirigente lucentino al dirigirse a los accionistas es pedir "calma" al tiempo que lanzó un mensaje optimista. "Aunque la situación económica no es la mejor, pido confiar en el proyecto porque nos estamos dejando la piel, creemos en lo que estamos haciendo y sé que podemos mirar el futuro con optimismo, la línea de trabajo es buena y seguro que solucionaremos el problema del embargo, que es en lo que estamos trabajando y el club saldrá adelante", afirmó Cano en su informe hacia los accionistas de la entidad, representados ayer en un porcentaje superior al 80 por ciento.
Una vez desgranados los datos de la pasada temporada, Miguel Cano desveló que una deuda arrastrada desde el año 2001 de 300.000 euros correspondiente a un impuesto de sociedades se pagó este año. Una información que deja muy clara cuál es la situación económica actual del club. Otro dato interesante que que ayer vio la luz es que la entidad arrastra una deuda de 655.000 euros en multas por retrasos de pagos mientras que la asamblea aprobó ayer las cuentas de la pasada temporada con un desfase de 354.000 euros.
También aprobaron los accionistas el proyecto del presupuesto para la campaña presente. Un total de 4,400.000 euros que el club lucentino debe intentar cubrir además de tratar de solucionar el embargo de más de medio millón de euros que mantiene bloqueadas las cuentas del club.
Por otra parte, también se procedió a aprobar un cambio en el consejo de administración. Asunción Martínez, presidenta de Aguas Municipalizadas de Alicante, entra en sustitución de Santiago Balaguer, que presentó su dimisión por motivos familiares.